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La conspiración contra la república fue instigada
por diferentes sectores: los monárquicos que mantenían
contactos con los militares después del frustrado
golpe de Sanjurjo, los falangistas, carlistas y algunos
sectores de la CEDA. Un grupo importante de altos cargos
del ejército se agruparon en la Unión Militar
Española y organizaron la conspiración (Goded,
Cabanellas, Mola, Francisco Franco…).
El asesinato el 13 de Julio de 1936 de José Calvo
Sotelo provocó que los conspiradores iniciaran la
sublevación siguiendo los planes de Mola. El 17 de
Julio en vísperas de la fecha prevista tomaron Melilla
y todo el protectorado Marroquí y al día siguiente
Franco voló desde Canarias a Marruecos y tomó
el mando del ejército de África.
Sanjurjo que iba a liderar la sublevación murió
en un accidente aéreo y Mola planificó y coordinó
las acciones desde Pamplona. El gobierno que había
separado pro miedo a los principales generales reaccionó
con indecisión y pasividad una vez iniciada la sublevación.
Mola ocupó Pamplona con la ayuda de los requetés,
Queijo de Llano Sevilla y parte de Andalucía y Cabanellas
Zaragoza. En Madrid y Barcelona la rebelión pudo
ser sofocada.
Santiago Casares Quiroga dimitió el mismo día
18 y Azaña nombró a Diego Martínez
Barrio para acabar con la sublevación aunque dimitió
al día siguiente. Azaña nombró a José
Giral el 19 de Julio y les entregó las armas a las
organizaciones y sindicatos fieles a la República.

Entre el 17 y el 20 de Julio se evidenció el fracaso
del pronunciamiento y la división del ejército
y del territorio. De este modo los dos bando, os republicanos
contra los sublevados (nacionalistas), se enfrentaron en
una guerra civil.
Los sublevados controlaron el Norte de Castilla y León
(rural), Galicia, Navarra, gran parte de Aragón y
de Andalucía occidental, Baleares, Canarias y el
protectorado Marroquí.
Por su parte los republicanos controlaron el País
Vasco (excepto Álava), Castilla la Nueva y Madrid,
buena parte de Extremadura y Andalucía oriental (menos
Granada) además de la franja mediterránea
desde Cataluña a Málaga.
El territorio republicano contaba aunque estaba dividido
con núcleos industriales y urbanos además
de el oro del Banco de España. La flota quedó
en manos de la república junto a la mitad de las
tropas aunque no contaban con la fidelidad de parte de los
oficiales.
El bando sublevado contaba con la principal zona cerealista
y militarmente con la mayor parte de los generales y la
mitad de los miembros del ejército además
del ejército de África (47.000 efectivos)


Era de esperar que Francia que estaba gobernada por el Frente
Popular apoyara al gobierno de la república pero
la presión de la oposición pública
y de los británicos hizo que adoptara una política
de neutralidad para evitar romper el débil equilibrio
de los dos mandos aunque permitieron el paso de armas.
En 1936 se creó en Londres el Comité de No
Intervención con el que 27 países se comprometieron
a no vender armas a España aunque Italia, Alemania
y Portugal continuaron ayudando a los rebeldes.
Estados Unidos aprobó la Ley de embargo que impidió
la exportación de material bélico pero permitió
a empresas americanas suministrar a la España sublevada.

A petición de los sublevados Hitler ordenó
la ayuda alemana inmediata, aunque fue disimulada en envíos
comerciales para evitar problemas políticos. El grueso
de los alemanes residió en la aviación, pero
también enviaron numeroso material militar como artillería,
tanques y equipos de transmisión. Se creó
la Legión Condor con voluntarios del ejército
Alemán. El coste de la ayuda Alemana se cifró
en 400 millones de dólares.
La aportación Italiana fue más numerosa pero
menos efectiva y participaron en todas las acciones de la
guerra. Participaron los el CTV, cuerpo de tropas voluntarias,
más el soporte aéreo naval y el equipamiento
bélico. El régimen pro-fascista portugués
con Salazar como presidente aportó ayuda logística
como sus puertos o comunicaciones además de 20000
voluntarios. También contaron con el apoyo del ejército
de África.

Aparte del simbólico apoyo del gobierno de México
los republicanos recibieron el único apoyo de la
Unión Soviética que proporcionó armas
y alimentos. Esta ayuda les permitió salvar Madrid
y lanar una ofensiva aunque las ayudas llegaron de forma
discontinua por el cierre de fronteras. La República
pagó sus compras con las reservas de oro del Banco
de España.
Otra ayuda de gran valor moral fueron la 6 Brigadas internacionales
con unos 40.000 hombres de 50 países.


Para el desarrollo de la guerra tuvo una gran importancia
el paso por la península del ejército de África
a través del Estrecho con la ayuda aeronaval de Alemania
y Italia. Estas tropas eliminaron la resistencia de Badajoz
y llegaron a Toledo para liberar a un centenar de militares
retenidos en el Alcázar por los republicanos. Los
republicanos fracasaron en su intento de conquistar Baleares
y no consiguieron ocupar las capitales de Aragón.
Aunque el principal objetivo era conquistar Madrid ambos
mandos intentaron consolidar posiciones. Mola intentó
conquistar Madrid por el Norte pero no pudo y mas tarde
asediaron Madrid con lo que el gobierno se trasladó
a Valencia y dejó en Madrid al General Miaja con
una junta de Defensa que organizó las operaciones
militares junto a las milicias populares, las Brigadas Internacionales
y el primer material bélico ruso.
Los sublevados intentaron cortar las comunicaciones de Madrid
pero fueron derrotados en Jarama y Guadalajara. En Andalucía
consiguieron controlar málaga y salvaguardar Granada.

Franco obtento el cargo de Generalísimo de los ejércitos
y concentró el esfuerzo bélico en el norte
donde había muchas industrias. Mola había
conquistado Sans Sebastián y la frontera vasco-francesa
por lo que los republicanos no podían recibir material
bélico.
En la primavera de 1937 los sublevados lanzaron una gran
ofensiva sobre el País Vasco con la ayuda de la legión
Cóndor con el bombardeo de Guernica y Durango. Tras
la muerte de Mola en un accidente aéreo el general
Sancho Dávila y tomó Bilbao el 19 de Junio.
En Agosto las tropas italianas y navarras tomaron Santander
con el que pasaron a Asturias con una encarnizada resistencia
con lo que los republicanos perdieron una zona vital.
Los republicanos lanzaron varias ofensivas en la batalla
de Brunete en el centro y la de Belchite en Aragón
para intentar tomar Zaragoza que fracasaron.

Para intentar frenar una posible ofensiva sobre Madrid los
republicanos realizaron en Diciembre de 1937 una ofensiva
sobre Teruel que consiguieron conquistar pero que perdieron
al poco tiempo con un gran desgaste bélico para ellos.
Con este éxito Franco acaparó más poder
y emprendió un avance sobre el Ebro. Atacó
al frente de Aragón y tomaron Lleida y llegaron al
Mediterráneo con lo que dividieron el territorio
republicano en dos partes.

Los republicanos lanzaron una gran ofensiva en el Ebro con
el objetivo de detener el avance sobre Cataluña y
Baleares y para poder propiciar una paz negociada. El ejército
republicano se había reforzado de sus pérdidas
con muchos soldados y recursos en la frontera francesa.
Cruzaron el Ebro y envolvieron al enemigo pero no pudieron
continuar por el gran número de soldados sublevados
y con un 50% de bajas y el equipamiento destruido y se replegaron
dejando el camino de Cataluña y Valencia libes a
los sublevados. A finales de 1938 el Comité de No
Intervención consiguió la retirada de los
voluntarios extranjeros.

Tras la victoria del Ebro se intensificaron los bombardeos
sobre Cataluña con el objetivo de su ocupación
que fue rápida y no encontró casi resistencia,
cayendo en enero Tarragona y Barcelona. Con la caída
de Cataluña se desmoronó la república
con lo que Manuel Azaña y miles de personas cruzaron
la frontera hacia el exilio.
Negrín intentó resistir a ultranza en Madrid
que mantenía las posiciones iniciales pero Francia
y Gran Bretaña reconocieron el gobierno de Franco
con lo que Azaña dimitió y estallaron los
enfrentamientos internos con un golpe de estado por los
republicanos que Franco no aceptó. La lucha interna
de los republicanos se ensangrentó y el Coronel Casado
entregó Madrid el 28 de Marzo con lo que Franco declaró
el final de la guerra el 1 de Abril de 1939.


La guerra supuso una factura demográfica importante.
Por un lado el impacto en pérdidas humanas fue considerable,
se estima que las victimas de la contienda superaron el
medio millón de personas incluyendo muertos en combate.
Además, había que contabilizar los ejecutados
por los vencedores tras la guerra, que no bajarían
de lo 50.000 personas. A estos hay que sumar al menos otras
300000 personas exiliadas a Francia y países latinoamericanos
principalmente.
Pero en cuanto a la población hay que señalar
que en los años de la posguerra se produjo un estancamiento
e incluso un retroceso de la población urbana debido
al desmantelamiento de la economía industrial y de
servicios y a la necesidad de buscar la necesidad de buscar
la subsistencia en zonas rurales.

Fueron las más importantes desde el punto de vista
histórico. Se estableció una dictadura militar
que se prolongaría durante 40 años con la
pérdida de libertades políticas y la persecución
de cualquier forma de disidencia. La ley de responsabilidades
políticas de 1939 envió a las cárceles
y campos de concentración a todos los combatientes
en el bando republicano que no se exiliaron, calculándose
que todavía en el año 1945 permanecían
encarcelados a causa de la guerra unos 100.000 españoles.
En muchos casos sus condenas incluían trabajos forzados,
construcción de vías férreas. Carreteras,
reconstrucción de obras públicas, edificación
del valle de los caídos… El régimen
fue sobre todo un estado policial.

La mayor parte de las fuentes de la cultura que habían
apoyado la república fueron aniquiladas o marcharon
al exilio. Un 90% de los intelectuales se exiliaron, la
generación del 27 casi al completo.
En cuanto a política exterior el carácter
dictatorial del régimen franquista llevó a
España a una situación de compromiso con los
regimenes fascistas que duró hasta 1942.

Los años 4 fueron los “años del hambre”.
La destrucción de recursos económicos e infraestructuras
es de muy difícil cálculo. La ganadería
se redujo en la guerra en un 60% mientras la producción
agrícola bajó en un 25% aprox. La hacienda
pública estaba arruinada y sin reservas financieras.
La inflación multiplicó por 10 el índice
de los precios en la década siguiente. Se produjo
un estancamiento económico durante toda la década
de manera que no se recuperó el nivel de renta de
1935 hasta la década de los años 50. Por otra
parte España no pudo beneficiarse de las ayudas americanas
para la reconstrucción de Europa de 1947 por el régimen
dictatorial y el consiguiente aislamiento internacional
que provocó la dictadura

Con el estallido de la guerra el poder republican ose fragmentó
y la revolución social llegó a buena aparte
del territorio. Esto debilito la autoridad de la república,
dificultó el control y la dirección de la
guerra.

Al distribuírsele las armas a las organizaciones
populares en el bando republicano se desencadenó
un proceso revolucionario y el poder se repartió
en diferentes partes. Esto dificultó las operaciones
militares. En unas zonas este poder militar lo acaparó
la CNT-FAI y en Cataluña fue el Comité de
Milicias Antifascistas. Organizaron la vida ciudadana en
la retaguardia con el abastecimiento del orden público.
Se encargaron de la represión contra sospechosos
con un gran anticlericalismo.
La revolución socioeconómica realizó
varios cambios como la variación de la colectivización
del campo donde se expropiaron muchas tierras y se crearon
experiencias de comunismo libertario para la producción.
Los sindicatos y obreros tomaron el control de las empresas
y a partir de 1936 el gobierno intervino directamente en
las industrias.

En septiembre el gobierno de Giral dimitió y se formó
una coalición presidida por Francisco Largo Caballero
que estuvo formado por socialistas, comunistas, republicanos,
regionalistas y por primera vez por la CNT que contó
con dos ministros con lo que intentaron centralizar las
acciones bélicas. Para esto se recortaron los poderes
de los organismos revolucionarios y se crearon los consejos
provinciales y municipales.
Se reorganizó el Estado Mayor del Ejército
y se unificaron las milicias. Así se constituyó
el núcleo del Ejército Popular. Pero existían
muchas diferencias entre las distintas tendencias que evidenciaron
múltiples conflictos entre anarquistas y comunistas
que culminaron en Barcelona cuando un grupo de comunistas
intentaron apoderarse del edificio de Telefónica.
Como consecuencia de esto cayó el gobierno de Largo
Caballero y se consolidaron las posiciones comunistas en
el Estado.

El socialita Juan Negrín formó en mayo de
1937 un gobierno de concentración que reconstruyó
la autoridad del Estado, paralizó las colectivizaciones
y se nacionalizó la economía creando una industria
de guerra. El Ejército Popular se hizo una realidad
con el coronel Vicente Rojo al mando introduciendo la disciplina.
El fracaso de este Ejército en la campaña
de Aragón provocó una crisis en el gobierno
pero Negrín apoyado por los comunistas y con la confianza
de una situación internacional favorable a la república
propugnó una política de resistencia.
Para conseguir el apoyo internacional el gobierno creó
en mayo de 1938 un programa de 13 puntos con las bases para
finalizar la guerra y los principios políticos de
la república del futuro que tuvo pocas repercusiones.
Los desastres del frente y la prolongación de la
guerra provocaron una escasez de subsistencias y las criticas
contra Negrín y se empezó a inclinar el gobierno
por el final de la guerra.


Ante la división de las fuerzas políticas
el Ejército era la única institución
capaz de crear un nuevo Estado. Se creó una Junta
de Defensa Nacional presidida por Cabanellas y donde destacaban
Mola, Franco y Queijo de Llano que asumió funciones
administrativas y militares que proclamó el estado
de guerra y comenzó la oposición contra las
autoridades del régimen republicano.
En Octubre Franco fue nombrado Generalísimo de las
fuerzas nacionales y jefe del gobierno del
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