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Después
de la caída de Primo de Rivera, El general Berenguer
quería volver a la situación posterior a la
Dictadura y a la constitución de 1876, pero los problemas
internos de los partidos dinásticos y el malestar
social provocó la cohesión de la oposición
antimonárquica.
El 17 de agosto los partidos republicanos y regionalistas
firmaron el Pacto de San Sebastián con el que impulsaron
un movimiento político revolucionario que mediante
una insurrección armada ayudada de movilizaciones
populares derrocase la monarquía e instaurase una
república.
Ese movimiento armado fue un fracaso, la insurrección
fue reprimida en su centro en Jaca y la movilización
popular no llegó a convocarse. Pero esto no evitó
la crisis del Gobierno de Berenguer ni el malestar contra
el régimen.
Por todos estos sucesos el gobierno se vio obligado a convocar
unas elecciones municipales donde votaron las mujeres y
se planteó por la oposición como una consulta
a favor o en contra de una república donde a pesar
del fraude electoral triunfaron los republicanos-socialistas.
Ante estos resultados el rey Alfonso XIII optó por
exilio y el 14 de Abril de 1931 se proclamó la República
en varias ciudades. Niceto Alcalá Zamora la Proclamó
para toda España desde Madrid constituyendo un gobierno
Provisional.

El gobierno
provisional inició una serie de reformas urgentes
en los ámbitos social y militar que se desarrollaron
después en el primer gobierno de la República.
Se inició una legislación para mejorar la
situación laboral de los campesinos y se empezó
a planificar la reforma educativa. También se reformó
el ejército para asegurar su lealtad a la República.
Existió siempre una oposición por una parte
del ejército y de la oligarquía económica.
Pero sobre todo contaron con la oposición de la Iglesia
que no aceptaba la concepción laica del Estado que
tenían los republicanos. Con esto se quemaron muchos
conventos. Tampoco contaron con una poyo total del proletariado
que tenia en sus expectativas un rápido reparto de
tierras.

La profunda
crisis económica de los años 30 y el auge
de los regimenes políticos autoritarios no favoreció
la estabilización de la II República. En Europa
empezaron la sentirse los efectos de la crisis económica
causada por el crack de la Bolsa de Nueva Cork de 1929 pero
en España no tuvo tanto efecto por el atraso económico.
El comercio exterior y las inversiones extranjeras fueron
los sectores más afectados con lo que se incrementó
el paro. Con lo que se agudizaron las tensiones sociales.
Además de esto, proliferaron los totalitarismos en
Europa (fascistas y comunitas), unos estaban influidos por
el régimen soviético y otros por el fascismo
italianos y el nazismo alemán, lso cuales dificultaron
la supervivencia de la república.

Tras
las elecciones de 1931 (Primeras auténticamente democráticas
sin caciquismo) el parlamento tuvo una mayoría republicano-socialista
con un gobierno presidido por Manuel Azaña y donde
se ratificó a Alcalá Zamora como presidente
de la República. Este gobierno siguió con
la labor de el gobierno provisional haciendo importantes
reformas y una nueva constitución.

Tuvo
una fuerte influencias de otras constituciones Europeas
y americanas. Estaría en vigor desde el 9 de Diciembre
de 1931 hasta el 1 de Abril de 1939. Tuvo un marcado carácter
democrático y progresista y definiría al Estado
Español como “Una república de trabajadores
de toda clase, que se organiza en régimen de libertad
y justicia emanando el poder del pueblo”
Estableció los siguientes Principios:
• Es Estado se Configura de forma “Integral”,
compatible con la autonomía de los municipios y de
las regiones. Tiene espíritu federalista, pues aunque
la estructura del gobierno era unitaria reconocía
las autonomías.
• El poder legislativo residía plenamente en
las cortes constituidas por una sola cámara: la cámara
de los diputados elegidos cada cuatro años por sufragio
universal. El voto era secreto y fue ampliado a la mujer.
La edad de los electores pasó de 25 a 23 años.
• El poder ejecutivo recaía en el consejo de
ministros y en el presidente de la República elegido
por el congreso de los diputados.
• Contemplaba la posibilidad de expropiación
forzada de cualquier tipo de propiedad por causa de utilidad
social, mediante indemnización y se establecía
también la de socializar los servicios públicos.
• Garantizaba las libertades de:
- Prensa
- Asociación
- Enseñanza
- Reunión
- Religión
- Los derechos sociales y políticos tanto para hombres
como para mujeres.
• Los artículos más polémicos
fueron los referentes a la libertad religiosa. El articulo
3 de la constitución decía: “El Estado
español no tiene religión oficial”.
• Estableció:
• La separación entre la Iglesia y el Estado.
• La disolución de las órdenes religiosas.
• La nacionalización de los bienes de dichas
órdenes religiosas
• A las órdenes religiosas que no fueron fieles
a la República se les prohibió ejercer actividades
relacionadas con el comercio o la enseñanza y como
a cualquier ciudadano o empresa se les obligó a pagar
impuestos.
• Se suprimió el presupuesto del clero y de
los cultos católicos.
La constitución no consiguió el consenso de
todas las fuerzas políticas y puso de manifiesto
las profundas discrepancias entre la derecha y la izquierda
sobre todo en los referente a la cuestión religiosa
y autonómica Los sectores católicos más
conservadores se opusieron a la no confesionalidad del Estado.
El Anticlericalismo de estos artículos puso a la
opinión pública en contra de la república.
El problema de este texto constitucional fue su exceso contenido
izquierdista. La derecha, y en general los conservadores,
no lo aceptaron apoyándose en que no obedecía
a la opinión mayoritaria del país. Los conservadores
lo consideraron como un atentado a la libertad religiosa.
La aprobación de los artículos religiosos
de la constitución provocó la dimisión
de los sectores católicos del gobierno que se solucionó
con cambios en el ejército.


Además
de las limitaciones que la constitución de 1931 le
otorgó a la Iglesia se aprobaron varias leyes para
limitar el poder de la Iglesia como la disolución
de la compañía de Jesús o el divorcio,
el matrimonio civil y la secularización de los cementerios.
En 1933 se aprobó la ley de Congregaciones. La Iglesia
se alineó contra la república y defendieron
sus intereses

Fue
necesaria para profesionalizar el ejército y para
asegurar su fidelidad a la República. Con la ley
de Azaña de 1931 (técnicamente perfecta) se
permitió el retiro voluntario, se suprimieron las
capitanías generales y la Academia militar de Zaragoza
(dirigida por el general Franco), se creó la Guardia
se Asalto y se redujo en un año el servicio militar.
Estas reformas quedaron limitadas por la falta de presupuesto.

En 1932
con la Ley de Reforma Agraria con el objetivo de la expropiación
de los latifundios que no eran cultivados por su extensión
y el arrendamiento de los campesinos que no tenían
nada en esas tierras, se intentó eliminar el latifundismo
y crear una clase de pequeños propietarios que facilitase
la modernización de la agricultura. Intentaba mejorar
la situación de los agricultores, mejorar el campo
y mejorar el rendimiento. La aplicó el Instituto
de reforma Agraria (IRA) que entregaba las tierras a las
Juntas provinciales para que las distribuyera.
Tuvo una eficaz aplicación por la oposición
de los propietarios afectados, la complejidad de la ley,
la falta de presupuesto y las carencias técnicas.

El Ministro
de trabajo dictó medidas para mejorar la situación
laboral (Mucho paro) aunque no hubo un plan eficaz para
combatir el paro. También se intentó reformar
la educación en un país de analfabetos: se
les subió el sueldo a los maestros, se impulsó
un proyecto pedagógico y se crearon las Misiones
Pedagógicas para llevar la cultura al mundo rural.
También se suprimió la obligatoriedad de la
enseñanza religiosa pero la falta de fondos hizo
difícil esta reforma.

La República
fue una ocasión para que las nacionalidades históricas
reclamasen sus autonomías y criticaran el centralismo
político de la restauración.
En Cataluña, en 1931 se proclamó la republica
catalana en un marco federal con lo que se le obligó
al gobierno provisional a negociar un gobierno autonómico.
Con el Estatuto de Nuria se reconoció el derecho
de autodeterminación y el catalán como única
lengua oficial. En 1932 las Cortes aprobaron un Estatuto
de Autonomía muy recortado y Francesc Maciá
fue elegido Presidente de la Generalitat.
En el País Vasco se elaboró el Estatuto de
Estella en 1931 basado en la recuperación de los
privilegios forales y la defensa del catolicismo. El gobierno
republicano lo rechazó pro su conservadurismo y hasta
la llegada de un gobierno de izquierdas, en 1936 a la república,
no fue aprobado.
En Galicia se presentó el Estatuto de autonomía
a las Cortes una vez iniciada la guerra civil con l oque
no pudo ser discutido. También se iniciaron en valencia,
Aragón, Baleares y Andalucía otras iniciativas
autonómicas que fueron frenadas por la guerra civil.

El bienio
reformista estuvo amenazado desde el principio por la oposición
de la derecha y por la izquierda radical.
La derecha monárquica realizó una sublevación
militar dirigida por el general Sanjurjo (1932) (San Jurjada)
aprovechando los desórdenes públicos y el
malestar aunque el gobierno pudo sofocarla. También
se creó la CEDA dirigida por Gil Robles que realizó
una campaña de desprestigio para el gobierno y los
partidos de la izquierda.
La extrema izquierda, la CNT se opuso al reformismo burgués
y propugnaba la revolución libertaria. La UGT también
llegó a la radicalización.
La agitación social fue en aumento y las insurrecciones
campesinas fueron los hechos más graves como la de
Castiblanco o Casas Vieja, porque había muchos latifundios
en casa viejas y gran parte sin cultivar. La dura e irregular
actuación policial desacreditó al gobierno
e indignó a la opinión pública.

A causa
de los conflictos sociales y de la campaña de desprestigio
contra el gobierno de la derecha y el partido radical las
elecciones de 1933 supusieron un gran avance para los radicales
y derechistas.
El Presidente de la República Alcalá Zamora
retiró su confianza a Azaña que tuvo que dimitir,
convocando elecciones generales. La derecha se coaligaron
los agrarios y monárquicos en la CEDA con la defensa
de la propiedad, la religión y el orden social. Los
resultados dieron una amplia mayoría a la derecha.

La CEDA
de Gil Robles tuvo que contar con el Partido Radical de
Lerroux para gobernar con mayoría. Las diferencias
entres estos dos partidos causaron una gran inestabilidad
gubernamental.
Entre diciembre de 1933 hasta octubre de 1934 Lerroux fue
jefe de gobierno a pesar de los resultados electorales ante
la negativa de Alcalá Zamora de entregar el poder
a la CEDA, hasta que la CEDA gobernó a partir de
octubre de 1934.
Este bienio radical-cedista se caracterizó por el
conservadurismo político y la anulación de
las reformas sociales, económicas y autonómicas
del periodo anterior por lo que fue llamado como el “Bienio
Negro”.

Los
aspectos generales de este gobierno fueron:
• Aprobación de una ley de Amnistía
que permitió a los sublevados de Sanjurjo ocupar
cargos importantes militares contrarios a la república.
• Se derogó la ley de Congregaciones con lo
que la Iglesia volver a las escuelas y recuperar parte de
sus bienes.
• Revisión de la reforma agraria suprimiendo
las leyes y decretos.
• Enfrentamiento con la Generalitat de Cataluña
y se opusieron a la aprobación del Estatuto vasco.
Básicamente solo podemos ver tres actuaciones positivas
en este periodo: la ley de arrendamientos
rústicos, la promoción de viviendas de alquiler
y la política de obras públicas.

Con
el freno de las reformas y la crisis económica aumentó
la agitación social.
La política agraria provocaron numeraos huelgas campesinas
por los sindicatos. La actitud antiautonómica del
gobierno provocó constantes enfrentamientos y tensiones
en Cataluña y el País Vasco. Con la entrada
de la CEDA en 1934 al poder con Gil Robles el movimiento
creía que intentaría destruir la República
como había hecho Hitler en Alemania.
En este momento la UGT no colaboró con la izquierda
y los comunistas hicieron un acercamiento a los socialistas
entrando en la Alianza Obrera.
El 5 de octubre de 1934 las organizaciones obreras convocaron
una huelga general con un seguimiento irregular que fracaso
por la falta de coordinación y que fue reprimida
por el gobierno que declaró el estado de guerra.
En Cataluña Companys declaró el Estado Catalán
dentro de la República Federal Española. Pero
la falta de apoyos y la intervención del ejército
frustraron la sublevación y los miembros del gobierno
autónomo fueron encarcelados y el Estatuto suspendido.
En Asturias la huelga se convirtió en una revolución
social cuando la Alianza Obrera junto a otros grupos tomó
el poder de Oviedo y de la cuenca minera por dos semanas.
El ejército y la legión al mando del general
Franco aplastó el movimiento provocando casi mil
muertos.
La revolución se saldó con una dura represión
con muchos encarcelados por lo que la sociedad se inclinó
más a apoyar a las ideologías de izquierdas.

Todos
los hechos de la represión más la actitud
de las Patronales acentuó la tendencia de la izquierda
de unirse en defensa de los derechos perdidos. Por otra
parte en durante 1935 el gobierno tuvo una política
más reaccionaria y permitió a la derecha fascista
actuar libremente contra la izquierda. Estos enfrentamientos
provocaron una creciente división social influida
por la situación internacional, ya que en los años
30 los fascismos europeos habían legado al poder
como una alternativa a la crisis de las democracias liberales
y como un medio de contener el avance del comunismo.
Contra el avance del fascismo se creó un Frente Popular
por los partidos comunistas europeos para unir las fuerzas
liberales y de izquierdas contra el fascismo. Dentro de
este clima de tensión el gobierno conservador se
vio inmerso en una grave crisis por escándalos de
corrupción que obligaron a Lerrouz a dimitir y hundieron
al partido radical.
A finales de 1935 el presidente Alcalá Zamora cohombro
como jefe del gobierno centrista a Portela Valladares que
convocó elecciones.

Para
estas elecciones varios grupos políticos firmaron
un pacto con el objetivo de presentarse unidos a las elecciones
como el Frente Popular. Por otra parte la derecha tuvo problemas
para unirse. La campaña electoral fue extremadamente
agresiva y puso de manifiesto la división de España
en dos bloques antagónicos. El Frente popular consiguió
la victoria y reemprendió la tarea reformista del
primer bienio.

El Gobierno
estuvo presidido por Azaña y contaba con miembros
de la Izquierda Republicana y la Unión Republicana
que contaban con el apoyo de socialistas y comunistas. Alcalá
Zamora continuó siendo presidente de la República
hasta Mayo de 1936 cuando fue destituido por las Cortes
y fue elegido Azaña como presidente de la República
y Casares Quiroga como jefe de gobierno. El Frente Popular
inició su labor aplicando su programa electoral:
• Se restituyeron los cargos públicos suspendidos
• Se restauró la Generalitat de Cataluña
• Se inició la tramitación de los Estatutos
de autonomía del País Vasco y Galicia
• Se readmitieron los trabajadores despedidos y represaliados
por actividades políticas o sindicales
• La reforma educativa recibió un nuevo impulso
• También se reanudó la reforma agraria
con una serie de medidas como la suspensión del pago
de arrendamientos, la prohibición de desahucios por
impago y la legalización de las tierras ocupadas
espontáneamente por los campesinos. Con esto los
campesinos impaciente empezaron a ocupar tierras y el gobierno
legalizó estas tierras para los campesinos.

A pesar
del pacto del Frente Popular existían dos tendencias
distintas dentro de él; los partidarios del reformismo
democrático y los partidarios de un proceso revolucionario.
Tras las elecciones Largo caballero impuso una estrategia
revolucionaria en el PSOE, la UGT y las Juventudes Socialistas,
El partido comunista defendía el apoyo al gobierno
republicano y la CNT continuó impulsando los movimientos
revolucionarios. Con estas actitudes se explican las actuaciones
revolucionarias de un sector de la izquierda y el clima
de tensión que se desató.
Los sectores conservadores de la sociedad de alarmaron ante
esta política reformista y apoyaron a la CEDA y al
Bloque Nacional que formaron un verdadero contrapoder mediante
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